La NOM-017-STPS-2024, Equipo de protección personal – Selección, uso y manejo en los centros de trabajo, es una de las normas más relevantes para la gestión de la seguridad laboral en México.
La seguridad laboral no se resuelve únicamente entregando equipo de protección personal. Esta es una de las ideas clave que deben asumir las empresas mexicanas ante la NOM-017-STPS-2024, norma vigente que regula la selección, uso y manejo del equipo de protección personal en los centros de trabajo.
La norma fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 28 de marzo de 2025 y entró en vigor el 28 de septiembre de 2025, seis meses después de su publicación. Con ello, sustituyó a la anterior NOM-017-STPS-2008, por lo que las empresas ya no deberían gestionar el EPP con criterios desactualizados.
El objetivo de la NOM-017-STPS-2024 es establecer los requisitos mínimos para la selección, uso y manejo del equipo de protección personal que se proporciona a las personas trabajadoras, con el fin de protegerlas frente a factores de riesgo, agentes o contaminantes del ambiente laboral que puedan causar accidentes o enfermedades de trabajo.
Desde una perspectiva preventiva, esta actualización es importante porque obliga a mirar el EPP como parte de un sistema de gestión de riesgos. No basta con comprar guantes, lentes, calzado, protectores auditivos, respiradores o cualquier otro equipo. La empresa debe partir de la identificación de peligros y riesgos presentes en sus procesos, actividades, áreas y puestos de trabajo.
Esto implica seleccionar el equipo adecuado para cada exposición, asegurar que sea compatible con la tarea y con la persona trabajadora, capacitar sobre su uso correcto, explicar sus limitaciones, supervisar su utilización durante la jornada, mantenerlo en condiciones adecuadas, sustituirlo cuando pierda eficacia y documentar adecuadamente su entrega y seguimiento.
Uno de los principales riesgos en la gestión del EPP es convertirlo en una medida meramente formal. Entregar equipo no significa necesariamente proteger. Un equipo mal seleccionado, mal ajustado, deteriorado, incómodo, incompatible con otros elementos o no utilizado correctamente puede generar una falsa sensación de seguridad. Incluso puede aumentar la exposición si dificulta la movilidad, reduce la visibilidad, interfiere con la comunicación o no protege frente al agente o riesgo realmente presente.
Por ello, la NOM-017-STPS-2024 representa una oportunidad para revisar matrices de EPP, procedimientos de entrega, capacitación, supervisión, reposición, registros y criterios técnicos de selección. También obliga a coordinar mejor a las áreas de seguridad y salud en el trabajo, compras, producción, mantenimiento, recursos humanos, mandos intermedios y comisiones de seguridad e higiene.
El mensaje para las empresas mexicanas es claro: el equipo de protección personal no debe gestionarse como un inventario, sino como una medida preventiva integrada en la evaluación y control de riesgos. La pregunta ya no es solo si la empresa entrega EPP, sino si ese EPP protege realmente frente al riesgo existente.
El equipo de protección personal debe entenderse dentro de la jerarquía de controles preventivos. Antes de recurrir al EPP, la empresa debe valorar si el riesgo puede eliminarse, sustituirse, aislarse o controlarse mediante medidas técnicas, organizativas o de ingeniería.
Cuando el EPP sea necesario, su selección debe estar justificada por el tipo de riesgo: físico, químico, biológico, mecánico, eléctrico, térmico, ergonómico o de otra naturaleza. La NOM-017-STPS-2024 refuerza precisamente esta visión técnica: el equipo debe responder a una exposición concreta y no a una solución genérica.
Para las empresas, la entrada en vigor de la NOM-017-STPS-2024 exige revisar si sus procedimientos actuales siguen alineados con la norma vigente. Esto incluye la identificación de riesgos, la selección documentada del EPP, la capacitación del personal, la supervisión del uso, el mantenimiento, la reposición y la trazabilidad de las entregas.
Para los profesionales de seguridad y salud en el trabajo, la norma supone una oportunidad para fortalecer la gestión preventiva y evitar que el EPP se convierta en una respuesta automática ante cualquier riesgo. Su valor depende de que esté bien seleccionado, bien utilizado y correctamente integrado en el sistema preventivo.
La NOM-017-STPS-2024 recuerda que el equipo de protección personal no es un trámite ni una simple entrega de materiales. Es una barrera preventiva que debe gestionarse con criterio técnico.
En 2026, con la norma ya vigente, las empresas mexicanas deberían revisar una pregunta esencial: ¿el equipo de protección personal que entregamos protege realmente frente al riesgo existente?