El agotamiento profesional no debería abordarse únicamente como un problema individual. Las cargas de trabajo, la organización, el liderazgo, la autonomía o la dificultad para desconectarse pueden desempeñar un papel determinante.
El burnout o síndrome de desgaste profesional se ha convertido en uno de los conceptos más presentes cuando se habla de salud mental y bienestar en el trabajo. Sin embargo, su prevención exige ir más allá de recomendar descanso, ejercicio o técnicas individuales para gestionar el estrés.
La Organización Mundial de la Salud incluye el burnout en la CIE-11 como un fenómeno ocupacional, no como una enfermedad, y lo relaciona con el estrés crónico en el lugar de trabajo que no ha sido gestionado adecuadamente. Se caracteriza por agotamiento o falta de energía, mayor distanciamiento mental respecto al trabajo o sentimientos de negativismo o cinismo y una reducción de la eficacia profesional. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
El problema también está en cómo se organiza el trabajo
Uno de los principales errores al abordar el burnout consiste en trasladar toda la responsabilidad a la persona trabajadora. La capacidad individual para afrontar situaciones exigentes es importante, pero las condiciones en las que se desarrolla el trabajo también deben formar parte de cualquier estrategia preventiva.
En México, la NOM-035-STPS-2018 sitúa precisamente el foco sobre los factores de riesgo psicosocial y el entorno organizacional. Entre los aspectos que deben analizarse se encuentran las cargas de trabajo, la falta de control sobre el trabajo, determinadas jornadas y rotaciones, la interferencia entre trabajo y familia, el liderazgo negativo y las relaciones laborales desfavorables. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Por ello, cuando aparecen señales reiteradas de agotamiento, desmotivación, irritabilidad, distanciamiento respecto al trabajo o pérdida de eficacia, la respuesta empresarial no debería limitarse a preguntar qué puede hacer mejor la persona. También conviene analizar qué está ocurriendo con las exigencias del puesto, los recursos disponibles, la organización del tiempo, el apoyo recibido y el funcionamiento de los equipos.
Prevenir el burnout no consiste únicamente en enseñar a soportar mejor el estrés. También implica revisar y modificar las condiciones de trabajo que pueden estar generándolo.
¿Qué pueden hacer las empresas?
La prevención puede comenzar por identificar y analizar los factores de riesgo psicosocial, escuchar a los trabajadores y revisar de forma periódica la distribución de las cargas, las responsabilidades, los horarios, el grado de autonomía y las relaciones entre mandos y equipos.
También resulta importante establecer mecanismos claros para detectar situaciones problemáticas, facilitar la comunicación, mejorar el reconocimiento profesional y actuar cuando las evaluaciones indiquen niveles de riesgo que requieran medidas de control. La NOM-035 establece precisamente obligaciones diferenciadas según el tamaño del centro de trabajo y contempla medidas preventivas, acciones de control y promoción de un entorno organizacional favorable. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Las medidas individuales —descanso, actividad física, gestión emocional, desconexión o búsqueda de apoyo profesional cuando resulte necesario— pueden contribuir al bienestar, pero no deberían sustituir las actuaciones organizacionales cuando el origen del problema se encuentra en las condiciones de trabajo.
De la reacción a la prevención
Para las organizaciones, el reto consiste en actuar antes de que el desgaste se convierta en un problema sostenido. La prevención del burnout forma parte de una gestión más amplia de los riesgos psicosociales y exige combinar evaluación, participación, liderazgo, organización adecuada del trabajo y seguimiento de las medidas adoptadas.
En este ámbito, la prevención efectiva comienza cuando la pregunta deja de ser únicamente “¿cómo puede afrontar mejor el trabajador esta situación?” y pasa también a ser “¿qué podemos cambiar en la organización para reducir las causas del problema?”.