
La inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha llevado al Gobierno de México a promover esquemas de trabajo a distancia como medida para disminuir desplazamientos, mejorar la movilidad urbana y reforzar la seguridad vial.
La decisión del Gobierno de México de implementar modalidades de teletrabajo en dependencias federales y exhortar al sector privado a hacer lo mismo durante la inauguración del Mundial 2026 ha abierto un interesante debate sobre el papel del trabajo remoto como herramienta de prevención. Más allá de la organización de un evento deportivo de gran magnitud, la medida pone sobre la mesa una cuestión relevante para la seguridad y salud en el trabajo: ¿puede el teletrabajo utilizarse de forma estratégica para reducir la exposición de las personas trabajadoras a riesgos asociados a la movilidad?
El 11 de junio de 2026 marca el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México, un evento que movilizará a miles de turistas, medios de comunicación, delegaciones internacionales y aficionados. Ante la previsión de una elevada demanda sobre los sistemas de transporte y movilidad urbana, el Gobierno Federal publicó un decreto mediante el cual instruye a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal con sede en la Ciudad de México a privilegiar esquemas de teletrabajo, trabajo a distancia y modalidades flexibles de organización laboral.
La medida también incluye una exhortación dirigida al sector privado y social para que, en aquellas actividades administrativas no esenciales, se adopten modalidades de trabajo remoto durante la jornada inaugural. El objetivo declarado es contribuir a la movilidad urbana, mejorar la accesibilidad y reforzar las condiciones de seguridad vial tanto para la población residente como para los visitantes que acudirán a la capital del país.
Aunque el debate público se ha centrado principalmente en la logística del Mundial, desde la perspectiva de la seguridad y salud en el trabajo la medida resulta especialmente interesante. Cada día, millones de trabajadores mexicanos realizan desplazamientos para acudir a sus centros de trabajo. Estos trayectos implican exposición a riesgos relacionados con accidentes de tránsito, congestión vial, estrés asociado a los desplazamientos, retrasos y situaciones derivadas de grandes concentraciones de personas.
La propia justificación del decreto hace referencia a la necesidad de preservar la movilidad urbana y la seguridad vial durante un evento que ejercerá una presión extraordinaria sobre la infraestructura de transporte de la Ciudad de México.
Desde hace años, los accidentes ocurridos durante los desplazamientos al trabajo o de regreso al domicilio constituyen una preocupación para organismos públicos, empresas y especialistas en prevención. En este contexto, el teletrabajo aparece como una medida organizativa capaz de eliminar temporalmente la exposición al riesgo derivado del trayecto laboral para aquellos puestos cuya actividad puede desarrollarse de forma remota.
La experiencia del Mundial podría servir también como un laboratorio de aprendizaje para futuras situaciones que generen alteraciones significativas de la movilidad urbana, como fenómenos meteorológicos extremos, contingencias ambientales, grandes eventos internacionales o situaciones de emergencia.
La medida no afecta a actividades esenciales vinculadas con salud, atención médica, protección civil, seguridad pública, transporte, energía, telecomunicaciones o servicios estratégicos, donde la presencia física sigue siendo indispensable. Sin embargo, para miles de trabajadores administrativos supone una oportunidad para mantener la actividad sin incrementar la presión sobre las redes de transporte y vialidad.
Además de la Ciudad de México, el estado de Jalisco anunció medidas similares para facilitar la movilidad durante la jornada inaugural del torneo, reflejando cómo la gestión preventiva de la movilidad comienza a formar parte de la planificación de eventos de gran escala.
La Ley Federal del Trabajo regula el teletrabajo en sus artículos 330-A a 330-K, estableciendo las condiciones bajo las cuales esta modalidad puede desarrollarse. El decreto publicado con motivo de la inauguración del Mundial hace referencia expresa a estos preceptos legales para promover esquemas temporales de trabajo remoto en actividades administrativas no esenciales.
Desde una perspectiva preventiva, la reducción de desplazamientos puede contribuir a disminuir la exposición a riesgos viales, especialmente en entornos urbanos con alta densidad de tráfico o durante eventos que generan una demanda extraordinaria de movilidad.
Implicaciones para empresas y profesionales
- Revisar la capacidad de la organización para implantar esquemas temporales de teletrabajo.
- Incorporar la movilidad laboral dentro de la gestión preventiva.
- Analizar los riesgos asociados a desplazamientos en situaciones excepcionales.
- Integrar medidas de flexibilidad laboral en los planes de continuidad del negocio.
- Aprovechar herramientas digitales que permitan mantener la productividad sin incrementar la exposición al riesgo vial.
La inauguración del Mundial 2026 ha convertido al teletrabajo en una herramienta de gestión de la movilidad urbana. Más allá del evento deportivo, la experiencia plantea una reflexión relevante para las organizaciones: en determinados contextos, reducir desplazamientos puede ser también una medida de prevención. El reto para empresas y administraciones será determinar cuándo esta estrategia puede aportar valor real a la seguridad, salud y bienestar de las personas trabajadoras.