
Las carretillas elevadoras son equipos esenciales para la manipulación y movimiento de cargas en almacenes, centros logísticos, industrias y numerosas actividades productivas. Su utilización permite elevar, transportar y depositar materiales con rapidez, pero también introduce riesgos que pueden ocasionar accidentes graves cuando el equipo se utiliza fuera de las condiciones previstas, se sobrepasa su capacidad, existen deficiencias de mantenimiento o no se controla adecuadamente la circulación de vehículos y personas.
Desde el punto de vista preventivo, una carretilla elevadora debe considerarse un equipo de trabajo cuya seguridad depende tanto de sus características técnicas como de las condiciones reales de utilización. El estado del suelo, las pendientes, la distribución de las cargas, la visibilidad, el mantenimiento, la capacitación del operador y la presencia de otros trabajadores forman parte de una misma estrategia preventiva.
Especial atención merece la utilización de plataformas de trabajo acopladas a las horquillas. La función principal de una carretilla es la carga, traslado y descarga de materiales. La utilización de una plataforma para efectuar determinados trabajos en altura requiere condiciones específicas de seguridad y no debe confundirse con el uso de la carretilla como un medio habitual para elevar o transportar personas.
Principales riesgos
Entre los riesgos más importantes asociados a las carretillas elevadoras y, específicamente, al uso de plataformas de trabajo acopladas, se encuentran:
• Vuelco o pérdida de estabilidad, especialmente cuando se trabaja sobre superficies irregulares, pendientes o en condiciones que modifican el centro de gravedad del conjunto.
• Caída de personas desde altura cuando se realizan trabajos desde una plataforma elevada.
• Caída de herramientas, materiales u objetos sobre trabajadores o equipos situados debajo de la zona de intervención.
• Atrapamientos entre la plataforma y el mástil de la carretilla o entre la plataforma y paredes, techos, estructuras u otros elementos próximos.
• Golpes y choques de la plataforma o de las personas contra elementos fijos o móviles.
• Atropellos, especialmente cuando carretillas y peatones comparten las mismas áreas de circulación.
• Contactos eléctricos durante trabajos próximos a instalaciones o líneas eléctricas.
• Desprendimiento o desplazamiento de la carga debido a una colocación incorrecta, movimientos bruscos o utilización inadecuada del equipo.
La estabilidad debe ser una prioridad
Uno de los principios fundamentales de seguridad es respetar siempre la capacidad de carga establecida para el equipo. Cuando se utiliza una plataforma, deben considerarse conjuntamente el peso de la propia plataforma, las personas, herramientas y materiales transportados.
Como referencia técnica, la NTP 474 establece que el peso total del conjunto formado por la plataforma, trabajadores, herramientas y materiales no debe superar la mitad de la carga máxima admisible de la carretilla a la altura máxima de elevación, teniendo en cuenta además la posible reducción de capacidad provocada por otros accesorios.
La misma referencia aconseja que la carga máxima admisible de la plataforma no supere los 300 kg, recomienda no utilizar carretillas con capacidad inferior a 1.500 kg y limita la altura máxima de trabajo a 5 metros. Para alturas superiores deben utilizarse equipos específicamente diseñados para esos trabajos.
Una plataforma de trabajo no puede improvisarse
Colocar una tarima, pallet o estructura improvisada sobre las horquillas para elevar trabajadores constituye una práctica que no responde a las condiciones técnicas descritas para una plataforma de trabajo.
La plataforma debe estar diseñada con materiales de resistencia adecuada, disponer de una superficie horizontal y antideslizante y quedar fijada de forma segura a las horquillas o al sistema de elevación.
Además, debe contar con protección perimetral. La NTP establece una barandilla superior situada entre 900 y 1.100 mm, un rodapié de al menos 100 mm y una protección intermedia. La zona próxima al mástil debe disponer igualmente de una pantalla que evite el acceso a puntos de atrapamiento.
Si existe una puerta de acceso, ésta debe abrir hacia el interior, disponer de autocierre y permanecer bloqueada cuando la plataforma se encuentre elevada.
Medidas preventivas durante la utilización
Antes de iniciar cualquier trabajo deben verificarse las condiciones del equipo, de la plataforma y del entorno. Entre las medidas fundamentales destacan:
• Comprobar que la carretilla es compatible con la plataforma y que el fabricante permite dicha configuración.
• Verificar la fijación de la plataforma antes de comenzar la elevación.
• Respetar estrictamente la capacidad de carga y la altura máxima permitidas.
• Trabajar exclusivamente sobre superficies resistentes, horizontales y en buen estado.
• Mantener el mástil en posición vertical durante la utilización de la plataforma.
• Mantener centralizados los sistemas de desplazamiento lateral cuando existan.
• Delimitar y señalizar la zona de trabajo para evitar la entrada de peatones, vehículos u otras personas bajo la plataforma.
• Mantener una comunicación continua entre el operador de la carretilla y las personas situadas en la plataforma.
• Evitar que los trabajadores se inclinen o saquen parte del cuerpo fuera de las protecciones perimetrales.
• Utilizar los equipos de protección individual que correspondan según los riesgos existentes.
• Mantener la plataforma limpia y libre de materiales que puedan provocar tropiezos o caídas.
Una regla esencial: evitar movimientos con la plataforma elevada
Cuando una persona se encuentre trabajando sobre una plataforma elevada, la carretilla no debe desplazarse, salvo en las condiciones excepcionales previstas para equipos específicamente preparados para ello y con los sistemas de seguridad correspondientes.
El operador debe permanecer en su puesto de conducción mientras la plataforma esté elevada cuando ésta no disponga de controles propios. La coordinación entre ambos trabajadores resulta fundamental para evitar movimientos inesperados, atrapamientos o golpes.
Formación, inspección y mantenimiento
La seguridad de una carretilla elevadora no termina con la adquisición de un equipo adecuado. Los operadores y las personas que trabajen sobre plataformas deben recibir capacitación específica sobre funcionamiento, riesgos, limitaciones, procedimientos seguros y actuación ante emergencias.
También resulta imprescindible establecer un programa de mantenimiento preventivo, incluyendo la revisión de la propia carretilla, los elementos de fijación, las protecciones perimetrales, los sistemas de mando y los dispositivos de emergencia.
La utilización segura de una carretilla elevadora exige comprender que se trata de un equipo con límites técnicos definidos. Improvisar plataformas, superar capacidades, trabajar sobre superficies inadecuadas o utilizar la carretilla como medio habitual para elevar personas puede transformar una operación rutinaria en un accidente grave.
La prevención debe comenzar antes de poner el equipo en movimiento: evaluar el trabajo, seleccionar el equipo adecuado, comprobar sus condiciones, capacitar a las personas y controlar permanentemente el entorno de operación.