
Un nuevo instrumento de la OIT, las Directrices técnicas sobre riesgos biológicos en el entorno de trabajo, será fundamental para avanzar en el desarrollo de nuevas estrategias para mejorar la SST, abarcando situaciones como el manejo de residuos biológicos, la exposición a productos tóxicos, infecciosos o alergénicos, o la gestión en el lugar de trabajo de pandemias como la de COVID-19.
Las Directrices técnicas, adoptadas por la OIT tras una Reunión de expertos en junio de 2022 y ratificadas por el Consejo de Administración de la Organización en noviembre de ese año, se han elaborado siguiendo el mandato del propio Consejo de cerrar la laguna normativa a nivel internacional en esta materia.
Muchas de las problemáticas relacionados con la producción, importación, uso y eliminación de agentes biológicos pertenecen al dominio público, ya que afectan a la población en general y no sólo a los trabajadores. Los instrumentos para enfrentar los riesgos biológicos incluyen, por ejemplo, normativa relacionada con la bioseguridad y el manejo de residuos. La frontera entre la acción en el ámbito público y el laboral no siempre es clara. Sin embargo, lo que sí está claro es que hay una necesidad de prevenir y controlar los riesgos biológicos no sólo desde el ángulo de seguridad y salud pública, sino también más específicamente, en el entorno de trabajo. La pandemia del COVID-19 nos ha demostrado que una gestión eficaz de los riesgos biológicos en el lugar de trabajo puede romper las cadenas de contagio y reducir la incidencia de la pandemia, salvando muchas vidas. Las directrices técnicas contienen pautas útiles para estos fines.
Estas nuevas Directrices pueden ser de utilidad para el desarrollo de los elementos de las políticas y programas nacionales en materia de SST, relacionados con los peligros biológicos. También pueden constituir una fuente valiosa para seguir desarrollando, mejorando y amplificando la existente normativa en los países en la región. Además, podrían servir de referencia a empleadores, trabajadores y técnicos de prevención en el desarrollo de planes de prevención que enfrenten de manera efectiva los peligros biológicos en el entorno de trabajo.
La adopción de las Directrices técnicas es un primer paso que da la OIT en el avance para llenar el vacío en el marco normativo internacional en la materia. Un segundo paso consiste en la adopción de una norma internacional de trabajo (Convenio y/o Recomendación) que tendrá lugar en 2025 tras una doble discusión en la Conferencia internacional del Trabajo, que comenzará en 2024.
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Fuente: OIT