
El vehículo que transportaba personal de construcción cayó a una excavación de aproximadamente ocho metros de profundidad en el municipio de El Marqués. El accidente vuelve a poner de manifiesto la importancia de la seguridad en el transporte de trabajadores y la gestión de riesgos en grandes proyectos de infraestructura.
Dos trabajadores fallecidos y varios hospitalizados
Un grave accidente ocurrido el sábado 17 de octubre de 2026 en las obras del Tren México–Querétaro, en el estado de Querétaro, dejó un saldo de dos personas fallecidas y más de 20 trabajadores lesionados, después de que un camión destinado al transporte de personal cayera a una excavación situada en las inmediaciones de la comunidad de Agua Azul, municipio de El Marqués.
De acuerdo con la información difundida por medios locales y las autoridades sanitarias, el vehículo trasladaba trabajadores vinculados con la construcción de la infraestructura ferroviaria cuando terminó en una zanja de aproximadamente ocho metros de profundidad, relacionada con los trabajos que se desarrollan en la zona.
Tras el accidente, diferentes cuerpos de emergencia acudieron al lugar para realizar las labores de rescate y atención a las personas afectadas. Los trabajadores lesionados fueron trasladados a distintos centros hospitalarios del estado de Querétaro.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que, hasta el 18 de octubre, 16 de los 22 pacientes atendidos en sus hospitales habían recibido el alta médica, mientras que otros seis permanecían hospitalizados.
Las personas que continuaban bajo atención médica se encontraban distribuidas entre el Hospital General Regional No. 1 de Querétaro, el Hospital General Regional No. 2 de El Marqués y el Hospital General de Zona No. 3 de San Juan del Río.
Las causas del accidente continúan pendientes de esclarecimiento
Hasta el momento, no se han establecido públicamente las causas definitivas que provocaron la caída del vehículo a la excavación. Será necesario conocer los resultados de las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias del accidente y las posibles responsabilidades.
La investigación deberá permitir esclarecer aspectos como las condiciones del trayecto, las características del vehículo, la organización del transporte de personal y las medidas de seguridad existentes en las inmediaciones de las excavaciones.
No es posible afirmar, con la información disponible, que el accidente estuviera relacionado con una deficiencia concreta de señalización, una falla mecánica o un error humano. Estas circunstancias requieren una investigación técnica que permita identificar tanto los factores inmediatos como las posibles causas organizativas.
La seguridad en el transporte de trabajadores, un aspecto esencial de la prevención
Este accidente pone el foco sobre un aspecto de la seguridad laboral que puede adquirir especial relevancia en grandes proyectos de construcción: el transporte colectivo de trabajadores y los desplazamientos por zonas próximas a las obras.
En las infraestructuras ferroviarias, carreteras y grandes proyectos industriales, los trabajadores pueden necesitar desplazarse por caminos provisionales, terrenos irregulares y áreas en las que conviven vehículos, maquinaria pesada, excavaciones y actividades de construcción.
Estas circunstancias exigen una planificación específica de la circulación, especialmente cuando las condiciones del terreno o los accesos se modifican conforme avanzan los trabajos.
Desde el punto de vista preventivo, la gestión de estos riesgos requiere evaluar los recorridos utilizados para transportar personal, comprobar las condiciones de los caminos, establecer medidas de protección frente a desniveles y excavaciones y garantizar que los vehículos sean adecuados para las características del terreno.
Igualmente, resulta fundamental coordinar las actividades de las diferentes empresas contratistas y subcontratistas, de manera que las condiciones de circulación y los cambios en las zonas de trabajo sean conocidos por todos los participantes.
Contexto técnico: la prevención en las grandes obras de construcción
En México, la NOM-031-STPS-2011, Construcción—Condiciones de seguridad y salud en el trabajo, establece disposiciones destinadas a prevenir riesgos laborales durante las actividades de construcción.
Esta norma contempla la identificación y el análisis de los riesgos, las medidas de seguridad aplicables a las diferentes actividades, la protección de los trabajadores y la planificación de la respuesta ante emergencias.
Su aplicación, junto con otras disposiciones de seguridad y salud en el trabajo que resulten pertinentes, constituye una referencia esencial para gestionar los riesgos asociados a proyectos de infraestructura de gran magnitud.
En este contexto, resulta especialmente importante considerar que los desplazamientos del personal vinculados con las actividades de construcción también deben formar parte de la gestión preventiva, aunque las obligaciones concretas dependerán de las características del transporte, del recorrido y de las actividades desarrolladas.
La prevención no debe limitarse a los trabajos que se ejecutan directamente sobre la infraestructura. También debe contemplar las operaciones auxiliares necesarias para su desarrollo, incluidos los accesos, la circulación de vehículos, el movimiento de materiales y el traslado de trabajadores.
Implicaciones para las empresas y los profesionales de seguridad y salud laboral
Para las empresas constructoras y los responsables de seguridad y salud en el trabajo, este tipo de accidentes recuerda la necesidad de mantener una evaluación permanente de las condiciones de operación.
La apertura de nuevas excavaciones, la modificación de caminos o los cambios en la circulación de maquinaria pueden generar situaciones de riesgo que no estaban presentes al inicio del proyecto.
Por ello, los procedimientos de seguridad deben revisarse conforme evoluciona la obra y no limitarse a una evaluación realizada durante las primeras fases de construcción.
Asimismo, la investigación de accidentes graves debe ir más allá de identificar la última acción que precedió al suceso. Es necesario analizar las condiciones de trabajo, la organización de las actividades, la coordinación empresarial y la eficacia de las medidas preventivas existentes.
Este enfoque permite identificar oportunidades de mejora que pueden contribuir a evitar accidentes similares en otros proyectos.
La prevención debe acompañar todas las fases de una obra
El accidente ocurrido en las obras del Tren México–Querétaro representa una tragedia para las personas afectadas, sus familias y la comunidad laboral vinculada al proyecto.
Mientras continúan las investigaciones y la atención médica de los trabajadores lesionados, el suceso recuerda que la seguridad de las personas debe mantenerse como una prioridad durante todas las fases de construcción, incluidos los desplazamientos necesarios para llegar a los diferentes frentes de trabajo.
Las grandes infraestructuras requieren importantes esfuerzos técnicos, económicos y organizativos. Integrar la prevención de riesgos laborales en todas sus operaciones resulta imprescindible para que su desarrollo no comprometa la seguridad y la salud de quienes participan en ellas.