
Investigadores mexicanos desarrollan una nueva herramienta para evaluar los riesgos ergonómicos del teletrabajo
Un estudio científico realizado con 202 teletrabajadores mexicanos propone un cuestionario de 12 variables para identificar factores de riesgo ergonómico en el trabajo desde casa y contribuir a la prevención de molestias musculoesqueléticas.
La ergonomía del teletrabajo, objeto de una nueva investigación mexicana
Un equipo de investigadores de distintas instituciones académicas mexicanas ha desarrollado y evaluado preliminarmente una nueva herramienta para identificar factores de riesgo ergonómico entre las personas que trabajan desde su domicilio. La investigación, realizada con 202 teletrabajadores del sector manufacturero mexicano, ha sido publicada el 6 de octubre de 2026 en la revista científica internacional Ergonomics.
El estudio, titulado Design and preliminary psychometric validation of an ergonomics-oriented questionnaire applied to Mexican teleworkers in working from home conditions using exploratory and confirmatory factor analyses, aborda una cuestión de creciente importancia para la seguridad y salud laboral: la necesidad de disponer de instrumentos fiables que permitan analizar las condiciones ergonómicas del trabajo a distancia.
Aunque el teletrabajo se ha consolidado como una modalidad organizativa en numerosas empresas, la evaluación de sus riesgos ergonómicos presenta desafíos particulares. A diferencia de los puestos convencionales de oficina, los espacios domésticos no siempre han sido diseñados para desarrollar actividades profesionales durante jornadas prolongadas.
La investigación busca contribuir a cerrar una brecha en el conocimiento sobre la relación entre las condiciones del trabajo desde casa y las molestias musculoesqueléticas en la población trabajadora mexicana.
De 58 preguntas a una herramienta de 12 variables
Uno de los principales resultados del estudio es el desarrollo de un cuestionario más reducido, obtenido mediante técnicas estadísticas de análisis factorial.
Los investigadores partieron de un instrumento inicial de 58 preguntas, elaborado a partir de una revisión de la literatura científica sobre ergonomía y trabajo desde casa.
Posteriormente, distribuyeron el cuestionario digitalmente entre 202 teletrabajadores mexicanos vinculados con el sector manufacturero.
Para analizar su estructura utilizaron técnicas de análisis factorial exploratorio y confirmatorio, procedimientos que permiten estudiar cómo se relacionan las respuestas y comprobar si las variables evaluadas responden a dimensiones subyacentes coherentes.
El proceso permitió obtener un modelo final compuesto por 12 variables agrupadas en cuatro factores.
Los autores examinaron diferentes propiedades psicométricas del instrumento, entre ellas la consistencia interna, la fiabilidad y la validez convergente y discriminante.
Estos análisis permiten valorar hasta qué punto las preguntas del cuestionario presentan un comportamiento estadístico coherente con el modelo propuesto.
El resultado constituye una primera aproximación para disponer de un instrumento estandarizado que facilite la identificación y el seguimiento de factores ergonómicos asociados con el teletrabajo.
La importancia de evaluar los riesgos ergonómicos fuera de la oficina
El desarrollo de esta herramienta responde a un reto práctico para las organizaciones: identificar los riesgos ergonómicos cuando la actividad laboral se desarrolla en espacios domésticos.
En estos entornos pueden existir condiciones muy diferentes de las que se encuentran en una oficina convencional.
La utilización de mesas y sillas no adaptadas, la ubicación inadecuada de pantallas, la iluminación insuficiente, las posturas estáticas prolongadas o la falta de alternancia entre tareas son factores que deben considerarse en una evaluación ergonómica.
Además, el trabajo desde casa puede dificultar la observación directa del puesto por parte de los profesionales de seguridad y salud laboral.
Por ello, los cuestionarios estructurados pueden constituir herramientas complementarias para obtener información sobre las condiciones de trabajo, identificar posibles situaciones de exposición y determinar cuándo resulta necesaria una evaluación ergonómica más detallada.
No obstante, la aplicación de un cuestionario no sustituye automáticamente una evaluación técnica del puesto, especialmente cuando existen molestias persistentes, necesidades de adaptación o factores de riesgo que requieren observación directa.
Un avance científico con limitaciones que deben considerarse
Los propios investigadores reconocen una limitación metodológica relevante: el análisis factorial confirmatorio se realizó utilizando una muestra que no era independiente de la empleada durante el desarrollo del modelo.
Esta circunstancia puede producir estimaciones optimistas del ajuste estadístico y limita la capacidad de afirmar que la estructura obtenida se reproducirá de la misma manera en otras poblaciones.
Por tanto, los resultados deben interpretarse como una validación psicométrica preliminar, no como una confirmación definitiva de la validez del instrumento para todos los teletrabajadores mexicanos.
Será necesario desarrollar nuevas investigaciones con muestras independientes y profesionales de diferentes sectores económicos para comprobar la estabilidad del modelo y analizar su utilidad en contextos laborales diversos.
También es importante señalar que el estudio se centra en el desarrollo y evaluación de una herramienta de medición. No demuestra, por sí mismo, que su utilización reduzca las lesiones musculoesqueléticas ni permite establecer la prevalencia nacional de estos problemas entre los teletrabajadores.
Contexto técnico: ergonomía y teletrabajo en México
La investigación presenta especial interés en el contexto de la regulación mexicana del teletrabajo.
La NOM-037-STPS-2023, Teletrabajo—Condiciones de seguridad y salud en el trabajo, establece condiciones de seguridad y salud aplicables a esta modalidad laboral dentro de su ámbito de aplicación.
Entre los aspectos que deben considerarse se encuentran las condiciones del lugar de trabajo, los factores de riesgo ergonómico y otros elementos que pueden afectar al bienestar de las personas que desarrollan sus actividades fuera de las instalaciones de la empresa.
La evaluación de los riesgos vinculados con el uso de equipos informáticos, el mobiliario y las condiciones del entorno doméstico constituye una parte importante de la gestión preventiva.
En este escenario, las herramientas de evaluación desarrolladas mediante investigación científica pueden contribuir a mejorar los procedimientos utilizados por los profesionales de ergonomía y salud ocupacional.
Sin embargo, cualquier incorporación de nuevos instrumentos a los sistemas de gestión preventiva debe considerar su grado de validación, las características de la población evaluada y su adecuación a los requisitos normativos aplicables.
Implicaciones para empresas y profesionales de seguridad y salud en el trabajo
El estudio ofrece una línea de desarrollo potencialmente útil para empresas que mantienen modalidades de trabajo remoto o híbrido.
Para los responsables de seguridad y salud laboral, disponer de instrumentos breves y técnicamente fundamentados puede facilitar la recopilación sistemática de información sobre factores ergonómicos.
Este tipo de herramientas también puede contribuir a orientar intervenciones preventivas, identificar necesidades de formación y apoyar la revisión de las condiciones de trabajo.
Entre las aplicaciones que podrían explorarse se encuentran la identificación inicial de condiciones desfavorables, el seguimiento de cambios en los puestos domésticos y la selección de situaciones que requieren una evaluación especializada.
No obstante, su aplicación práctica debería acompañarse de una validación adicional y de una interpretación realizada por profesionales competentes.
Las empresas deben recordar que la prevención de los riesgos ergonómicos del teletrabajo no se limita a disponer de una silla adecuada o una pantalla bien colocada.
También exige analizar la organización de las tareas, la duración de la exposición, las posibilidades de alternancia postural, las pausas y la información proporcionada a las personas trabajadoras.
Hacia herramientas de evaluación adaptadas a las nuevas formas de trabajar
La investigación desarrollada por Rodríguez-Orona y sus colaboradores constituye una aportación al conocimiento de la ergonomía del teletrabajo en México.
Su principal valor reside en proponer una herramienta estructurada y sometida a una primera evaluación psicométrica, que podría servir de base para futuras investigaciones e intervenciones preventivas.
Aunque todavía requiere estudios adicionales para confirmar su comportamiento en otras poblaciones, el trabajo demuestra el interés de desarrollar instrumentos científicos adaptados a las características del entorno laboral mexicano.
El avance del teletrabajo plantea la necesidad de evolucionar también en los métodos de evaluación de riesgos laborales, incorporando herramientas que ayuden a comprender las condiciones reales en las que las personas desarrollan su actividad profesional.