Estos riesgos pueden ser mecánicos, biológicos, físicos, químicos, relacionados con el polvo, ergonómicos, de bienestar, higiene y psicosociales; así como a largas jornadas de trabajo y malas condiciones de vida.

Realizar estas actividades puede causarles la muerte, lesiones o alguna enfermedad relacionada con el trabajo, sin descartar los problemas psicosociales, o bien, provocar en ellos una discapacidad permanente o enfermedad.

Es por ello que, a partir del 2012, en México se incluyó en la Ley Federal del Trabajo el catálogo de trabajos prohibidos para las niñas, niños y adolescentes con la finalidad de salvaguardar su integridad física y emocional, ante la peligrosidad que representan estas labores.

Fuente: STPS